Foto: Julio Ricardo
Castaño Rueda
jueves, 23 de junio de 2016
miércoles, 22 de junio de 2016
El pronóstico del mecánico
Don Romualdo de Jesús Pataquiva, un destacado representante del gremio del desvare del Siete de Agosto llegó jadeante a la morada de este cronista para contarle el porqué la Selección de Fútbol no jugará la final de la Copa América Centenario con Argentina.
El trascendental asunto es como sigue:
Mi doptor, le tengo la chiva.
-Ala, sobre que tema me hablas.
-Pues sobre la vuelta de los misteres contra la selección.
-No entiendo ni jota.
Mire le explico. “Mi primo el Vicente me mandó por el guasap esta información. Sumercé mire quesque yo toy malo de las vistas y copee tal cual para que publique en su revista.
El mensaje dice lo siguiente:
“Quiiibo parcerito. Posaquí en lasmayamis lavuelta sicalentío… Los federalez y los cheris andan raquetiando atodas las piruñas que pasaron la maya. Esqui lo de don horlando fue severo bonche. Una pinta les dio chumviva yhora todos los yathinlober estian en la mira del efebei.
Y como aguuí la tomva zi camina esderecha… selas cantaron a gamesito. O pierden o pierden con los surñeros porque los polisman se percataron que las pichurrias del vronc diayá se vinieron pacá a pegarle al perico…. Y lo que vaaber es fierro y tote alalata., pero ventiado, zí la piya, papha. Y esos manes yali apostaron que le mete otros cinco al gomelo del mezzi. Yaquí ban a levantar a los megicanos del chiapo por una merca enbolatada. Osease que la mortandad vases asalpicar mi perro, oigase!!!
Pomgale la oreja al loro ylovera. La final es loschez contra los chichies zino aki siarma la jijueeputa porque los manes bienen es mancados a lo paraco com hembritas y jugetes nítidoz…… la buelta es reazpera a lobiennat, papaaa. ayy selascanto o como dicen los monachos: “Colombian pipol happy ser danger muyveri en la yunati’. ¡¡¡como mebioo ahy conél ayaninglis??? Chauus garuya’s…jha… ja ja..
Los lectores criollos no tienen necesidad de traductor porque la jerga callejera acabó con el culto lenguaje bogotano. La noticia es clara. Colombia no jugará la final con Argentina porque el sindicato de exportadores de cocaína tiene planeado festejar con un ajuste de cuentas entre narcos. La degollina será de unas dimensiones tan pavorosas que la matanza de Caballo Loco contra el Séptimo de Caballería del coronel Custer en la Batalla de Little Bighorn (junio de 1876) parecería un día de acción de gracias.
Entonces, antes de cazar la polla pueden agregar a la lista de las grandes gestas de la derrota nacional la debacle nocturna. Al menos esa es la chiva que nos compartió Pataquiva. Porque en esta finca Santos, el primer terrorista de las Farc, vocifera: “Colombia grita fraude”.
martes, 14 de junio de 2016
miércoles, 24 de febrero de 2016
La conejera de sanFarctos
Don
Juanpapanatas, sorprendente heredero del imperio de la pequeñez, decidió
levantarle la falda a doña Libertad para preñarla de gazapos.
El
pobre comerciante, ebrio de eclipses en el festín de los vicios, que él llama
empalagosamente “mermelada” decidió corromper a las hermanitas de las Farc con
un soborno de territorio.
La
maniobra, del instinto bárbaro del apátrida, asesinó la bandera con el puñal alevoso
de su paz de ramera. Él, el suceso mediocre del
verdugo de ojos enmascarados, impone su oscuro abatimiento entre las
bambalinas borrosas de su ocaso.
Juan
desastre, piojo iluminado por su decadencia, le arrojó su presa de homúnculo a
los chacales hambrientos. Los perros sarnosos, en su jauría de granujas, se
saciaron con el adulador gemido de los
conejos acorralados por el hambre y la enfermedad propagada por el virus de
Santos, la comedia.
Las
bestias en su originalidad de advenedizos se sentaron bajo toldo a mendigar el
aplauso impuesto por la extorsión de 200 sicarios. La escena del conejo Guajiro
con helicóptero, camionetas blindadas y turiferarios armados en nada se
diferencia de un consejo comunal de Álvaro Uribe, ni de la fiesta de un narco
deslumbrado por su primer bulto de dólares. Las Farc son la copia genética de
un desastre histórico. Son la vil sabandija electorera que repta servil ante la
soberanía de un pueblo famélico en su moral y en su ideología. El baboso engendro
sonríe, como los caimanes de los paramilitares, porque solo puede atragantarse
con la podredumbre que destila el trono del opresor de la República.
Los
conejos y coyotes del solar de Juan, el pacífico, solo servirán para que otros
fusiles hagan tiro al blanco con el zamuro de su paz. El avechucho alucinado
suelta sus excretas sobre la dignidad de un país sin patria.
miércoles, 17 de febrero de 2016
La vergüenza del emperador
Los
vicios de Calígula quedaron escandalizados ante el avance noticioso de las
denuncias mediáticas sobre la denominada “comunidad del anillo”.
Las
aberraciones de la voluptuosidad perversa de la res-púbica convirtió en formidable
lo espantoso.
A
los taciturnos gusanos de la institucionalidad vencida nada los toca. Los
impuestos a la pobreza financian la decadencia despótica del acto contra
natura. Es el orgullo privado de la infamia. Es el derecho a la decrepitud, la
mueca del espanto.
Los
apetitos de sus cuerpos, insolencia de sus efímeras vilezas de simiescas
lascivias, no tienen porque ser costeados por el erario.
La
concreción de la bajeza no puede ser tolerada porque el cargo público le hace
la venia al comercio esclavista del instinto desviado.
Lo
aterrador del crujir de la noticia es que no hay quién lidere un levantamiento
formal contra la dictadura estéril del delito servido para engendrar a los
corruptores del cargo oficial.
La
charca de los lagartos ni siquiera reclama el surgimiento de un caudillo energúmeno
que lidere una dictadura sangrienta. Acción pedagógica que redimiría a la Farsolandia sodomita
del círculo de iniciados en el defecto que hizo vomitar de asco al buen Calígula.
Roma
tuvo la virtud superior de liquidar al mandatario con un juicio severo de la
guardia pretoriana. Bogotá, en cambio, le alcahuetea a sus pretorianos las
anomalías parlamentarias de su retaguardia.
martes, 9 de febrero de 2016
“Nopifias”, el periodismo del ocaso
Los
medios masivos de comunicación de Farsolandia, La Pacifista , obtuvieron un
premio para las incógnitas morales del fraude legal. Los noticieros informan sin periodistas. El superior
oficio de la palabra quedó relegado a ser el proxeneta de una imagen desnuda de
toda idea formal.
Así,
los enloquecidos muiscas por el posconflicto asesinan sus neuronas sin usar los
barbitúricos, que sustentan la economía de la Nación. Solo consumen una
sobredosis de noticiero al mediodía.
Allí
encuentran al patrullero de la alharaca con sus frases de reportería aérea: “Vamos volando por el aire” y “que visibilidad ve, capitán”.
La
intrepidez mediática solo es superada por el sigilo de los ladrones que asaltaron
la droguería de doña Rita. El ratero entró al establecimiento armado para posar
ante la cámara de vigilancia, lo cual garantiza que nunca lo podrán identificar
los servicios de inteligencia del Estado.
Ese
material, propio de una empanada bailable, es la primicia informativa para la
cual hoy reclamarán el premio “Manecita Rosadita de las Maméricas”.
El
auto de fe contra el alma del televidente no finaliza con ese monumento a la
chabacanería llevada al extremo de la banalidad. Queda el informe especial
donde aparece la señora que intentó suicidarse con un teléfono móvil y terminó
grabando a la moza de su marido entre el vehículo de su tinieblo.
Es
hora de oficiar el réquiem por la cátedra sagrada. Los turiferarios e hijos de
la silicona insisten en matarla diariamente con las imágenes prestadas por un
vecino de la tienda de condones. Primicia digna de un aplauso en la gala de las
cortesanas.
martes, 24 de noviembre de 2015
El derecho del deber I
El departamento de comunicaciones de Farsolandia
invita a una marcha por el deber el
próximo 3 de mayo de 2016. Sitio de concentración: El Jardín de los
Periodistas. Destino: El altozano de la catedral primada. Hora: 8:00 a.m., la impuntual.
La primera pancarta suplicará por: “Una educación
que forme a un ser superior en su conducta moral”. No más posgrados en
mendicidad para que los londinenses les dejen lavarles las zancas.
2. El talento indígena del precolombino formativo
debe aportar alguna solución para el desarrollo universal de la civilización en
formato individual, familiar y social. (Queremos ver el ingenio nacional
brillando en algo que no sea delito ni legalización).
3. Suplicamos por una educación autóctona sin
teorías, filosofías ni ideologías foráneas, especialmente mamertoides (Una cátedra donde el humanismo no sea para
la gente decente y la aritmética para los genios del desastre).
4. Imploramos, por piedad con el género humano, un
comportamiento social regido por el sentido común. (Eso existe y hay que usarlo
porque es gratis).
5. Será obligatorio combatir el plagio, el soborno,
la falsificación, la trácala, la trapisonda, lo espurio y toda forma inferior
de la nacionalidad decadente. (El mestizaje no justifica la involución).
6. El engaño dejará de ser un sinónimo de la
inteligencia al servicio de la recursividad porque eso es el motor del
subdesarrollo mental.
7. Urgente. No vivir el verbo chicanear (alardear,
presumir). El ridículo, como sustento de la existencia, se convierte en la
conducta que genera seres políticos (lagartos).
8. No más profesionales especializados en la limosna
del salario de los esclavos (el mínimo).
9. El gran deber, de un imperativo categórico, es NO
CELEBRAR las derrotas deportivas, diplomáticas, económicas y militares con la
pasión desenfrenada de un pueblo enardecido por la cerveza.
10. Haga algo original. Como por ejemplo, una marcha
en defensa de los deberes del colombiano.
Nota: La explicación ontológica de esta convocatoria
se hará en la próxima entrega para demostrar que el juvenil cerebro colombiano
(sub-45) es capaz de leer algo más de 300 palabras por mes.
lunes, 26 de octubre de 2015
Elecciones, el derecho al fraude
El
resguardo de “Juanhampa” estuvo de dominical ventolera alborotada. A los
caciques de la contumelia les dio por retozar con la más vagabunda de las meretrices,
la democracia.
Farsolandia
redactó el libreto de la comedia con la ortografía del delito. La pantomima de
las urnas consistió en que los electores rayaron las opciones que los amos del
desastre les mostraron. El atraso y la desgracia quedaron untados de “Coca
Nostra”.
El
sapo que no indigestó a esta página doliente fue el efecto camaleón de los
partidos políticos. Los entes de la debacle se mezclaron entre una panza
mugrienta e hinchada por sus parásitos intestinales.
Al
venenoso batracio se le olvidó el disfraz para disimular la inmensa deformidad
de sus ambiciones. La alianza entre los reptiles refrendó que el ardite era una
amalgama de colores. Le dejaron el ojo colombino a la patria de los desfalcos.
Ni
siquiera simularon el proyecto de un plagio ideológico. No se tomaron la
molestia de robarse alguna idea trastornada por la locura del ideal electorero.
El círculo de los desengaños manifiestos navegó en la nada. Solo se negoció el
conjunto de banderas para vestir la marioneta que administrará los presupuestos
de las sequías con pueblo. Es decir todos ponen, todos maman de la inagotable
ubre del erario.
Por
eso, este redactor votó a conciencia por la trácala infame. Sufragó para
mantener la rutina de la maña que se nutrió de ejemplos tan edificantes como el
de Yopal. La ciudad eligió a un
burgomaestre que está preso. Eso es un paradigma maravilloso de la evolución de los
escombros.
Sí,
Farsolandia votó por la perpetuidad del fraude… Y se le aplaude de pie porque
hizo algo honesto, se quitó su máscara de leprosa.
jueves, 24 de septiembre de 2015
Apretón de garras en la Habana
El terrorista, el tirano y el bobo enredaron el libreto de la comedia. El trío de falsarios, en un tropezón de jineteras, chocó contra la manguala de la infamia. Así le edificaron un grotesco pedestal a la equivocación errada.
El ridículo de Juanpapanatas hizo enrojecer de vergüenza al “cachipandiao”. Él reptil se arrodilló ante el zamuro disfrazado de plumífero bolivariano en el teatro de las habaneras. Y listo, se bajó las calzonarias para feriar el trasero del rancho incendiado.
Pasado el sinsabor, que produjo el asquiento sonar de las zarpas ensangrentadas, quedó el uso obligatorio de un remedio para evitar el vómito: El mareol. Esa pastilla evita que la plebe embelequera, cuando se sube a la flota mochilera del embuste, le toque vomitar impuestos y tumbas para pagar las deudas del enemigo. Esa gragea aún puede servir.
Porque el legado de la historieta nacional guarda edificantes ejemplos sobre cómo maneja Farsolandia sus entierros de paz. Desde el comunero traidor, alias Galán, hasta el negro “forfeliecer”. Desde Gaitán hasta Guadalupe Salcedo. Del llano liberal hasta Camilo Torres, el cura que casó a mis taitas antes de que lo cazaran en Patio Cemento. (San Vicente de Chucurí, Santander. Febrero 15 de 1966)…
Pues bueno, aún queda la española esperanza de volver a escuchar en la Plaza Mayor de Santafé de Bogotá una vigorosa sentencia: “Se le condena a la pena de la horca y su cadáver a ser despedazado, declarándose infame su descendencia; a perder sus bienes; asolada su casa y sembrada de sal para que de esta manera se de olvido a su infame nombre y acabe con tan vil persona tan detestable memoria, sin que quede otra que la del odio y espanto que inspira la fealdad de su delito...” En aquella época superior, Farsolandia era una matrona decente, profunda y humanista. Hoy solo humean los arrebatos santeros de una nieta casquivana.
miércoles, 2 de septiembre de 2015
La victoria de la patraña
Malos días, Farsolandia.
Se te saluda con el horror en el semblante. Es tan infame tu vestimenta de guaricha muisca que ya no te llamaré por el vil apodo catastral denominado lote. Ese mote lo merece tu histérica vecina, la hija de un forajido conocido con el alías de “bolívar” con minúscula.
Tan minúsculo como los esfuerzos internacionales de tu cancillería. Ella pretendía que el enano burocrático del Tercer Mundo, cuya sigla se asemeja a una porra de bastoneras: “OEA”, votara en tu favor después de haberle metido al continente, por el garaje de Unasur, al elefante Samper.
Si no fueras tan despreciablemente zorra y sorda escucharías mi sonora carcajada.
Tú, ya no mereces mi insulto porque sigues ahí parada en la esquina de Suramérica cual meretriz a la espera del silbido del proxeneta. Deseas yacer con el delito en la covacha del Congreso.
Sí, la síntesis de tu desgracia vive en la frontera. Tu democracia del soborno colapsó y del paupérrimo burdel de tus linderos se expulsó a tus hijastros como a una plaga sin antídoto. Lo triste de esa conspiración del enemigo es el insulto doctrinario de tus sofismas institucionales. De aquí fueron desterrados por terroristas y de allá los desarraigan por paramilitares.
El embuste está servido en la mesa de tus cubanas convulsiones de pacifista en guerra por obtener el galardón de la vileza.
Y sobre la vergüenza eterna, tú, vieja mañosa, pretendes que los habitantes de la infernal patria del delito se rasguen los bolsillos para mantener a los exiliados por la tramoya.
No exageres con la vulgar comedia de tus crímenes que puedes matar a la gallina de las huevas de oro.
Basta ya de ordenarle a tus independientes informativos de farándula enfocar el mismo hormiguero de gentes encorvadas trasteando cachivaches por entre un río contaminado de imágenes sensacionalistas.
Y te pregunto, ¿no fueron acaso ellos, los intrépidos medios, los que en sus informes especiales mostraron a los pimpineros, los contrabandistas, los extorsionistas, los guerrilleros, los violadores, los políticos, los sicarios, los narcos y demás representantes del hampa nacional en su invasión sistemática a las dehesas venezolanas?
No te atragantes con la respuesta. Claro, se te borró el casete.
Tranquila, solo pasa a la sección de deportes. Muestra con furor patriótico la indomabilidad de tu destino civilizador. Presenta al atleta esclavo, vendido por los argentinos al fútbol europeo. Él hizo un gol en la derrota de su equipo. Es la triste debacle la que te estremece. Es el repudio al pudor, en medio de una gresca a pico de botella y baranda de juzgado, tu nacionalidad. Eres la totalidad de un ente caduco entre una gresca de bandoleros…
Farsolandia, no me mires con ojos de taimado malandrín.
Estás en elecciones y necesitas con urgencia manifiesta que la película de tus depredadores cambie de lente. No te asustes, que no te sacaré los cueros al sol. Existes entre las urnas de un cementerio y debes guardar las apariencias de tu sepultura.
Promete lo de siempre: “Un cambio radical para empeorar”. Es la única razón firme en tus convicciones de bestia sarnosa. Necesitas, como las hienas, de la carroña para poder reírte de tus víctimas, despresadas y exiliadas.
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