Dios guarde a los Estados Unidos de América. Por fin salió la mancha moral de la Casa Blanca. Viva el detergente republicano.
viernes, 20 de enero de 2017
jueves, 5 de enero de 2017
La ergonomia hospitalaría
Por favor, enfermera, me sube la cama...
Claro, señor. Utilizaremos la tecnología de punta de un hospital de nivel cuatro.
fotos: Jaime Alfonso Castaño Rueda
martes, 6 de diciembre de 2016
sábado, 26 de noviembre de 2016
Fidel castró a cuba 2
Sí, el miserable tirano castró el alma del pueblo cubano con la hoz y el martillo del crimen ideológico, el comunismo.
Hoy baja al sepulcro para fastidiar con su podredumbre de verdugo a los hijos de la oscuridad.
Lo fascinante del macabro asunto es que en cada peldaño hacia el orco se escucha el sonido de TRUMP... TRUMP... TRUMP... TRUMP...
jueves, 24 de noviembre de 2016
Hiede a paz
Farsolandia,
como cualquier cabaretera, firmó su acuerdo de paz en un teatro. Saltimbaquis,
lagartos, tramoyistas y máscaras son parte de la escenografía del sainete
inmoral de la noche de los asesinos. El patíbulo de la paz solo edificará la dictadura
de la barbarie…
lunes, 31 de octubre de 2016
El regreso del homo erectus
Salve,
varón padrote.
Y
por tanto se crea la muy masculina entidad LBGTI: Las Braguetas Guerreras Trajinan Irrigantes.
Por
nuestra parte nos comprometemos a conservar el gran legado romántico que nos
otorgó la Ley Sálica
(debió llamarse fálica). No se trata de una apología al comportamiento del
quiltro canequero que las bellas damiselas denominan despectivamente “perro”
como si no existiera el derecho natural
del Macho Alfa a propagar los genes de su especie.
Mucho
menos de permanecer como el renacuajo paseador, muy tieso y muy majo…Ni tan
siquiera habrá que desenfundar el sable cuando desfile el cuerpo real femenino.
Solo posición de firmes.
Es
una invitación eterna a la fidelidad marital.
La
nueva entidad pretende, en su misión apostólica, devolverle la dignidad perdida
a los maridos cornúpetas, a los camaradas caídos en la acción intrépida del
catre ajeno y una amnistía penitencial a
la elite de la nunca bien ponderada Asonalgas.
El
honor del paterfamilias queda en
vuestro lecho consagrado a la superior misión de erradicar de la patria a los
advenedizos, gentuza bastarda, los políticos colombianos.
lunes, 10 de octubre de 2016
¿Por qué tanto afán de hacerle la paz a la guerra?
La
respuesta podría ser obvia, pero la farsa está de carnaval blanco y eso es
anormal: ¿Cuál es el negocio que tienen
las multinacionales con el lote esquinero de Suramérica? ¿Por qué ahora las hermanitas de las Farc les
estorban entre la manigua? ¿Será que la noble organización del COC (coca, oro y
coltán) necesita un administrador operativo que produzca tumbas al por mayor?
El
principio de las respuestas está en la forzada donación del premio Bobel de
Paz. El trofeo honra a ciertos criminales de gran envergadura como por ejemplo:
Theodore Roosevelt (1906) por robarse a Panamá. Yasir Arafat (1994) por el
genocidio terrorista contra los judíos. Barack Obama (2009) por desaparecer de
la faz de la tierra las ciudades de Irak y de Afganistán.
Pero
si el señor Santos no es de esa calaña, dirán sus áulicos. Cierto, es de otra
peor. El engendro se gestó en el bajo vientre de Uribe, su Ministerio de
Defensa. La larva se devoró las entrañas de su progenitora y la traicionó con
la furia descomunal de la bestia edípica. Así el felón creció en su estercolero
y le jugó un falso positivo al país de la pobre viejecita, pero el puñal le
salió por la culata del electorado.
Lo
increíble del asunto es que el paraco recargado, su hijo el traidor y el
terrorista asustado se juntaron en una cueva de alimañas para robarle la paz a
Farsolandia. Con ese trío, las vagabundas suecas ya pueden institucionalizar el
premio Nobel a una macabra carcajada.
Y
si de morir de risa se trata, por favor visiten a los estudiantes de la paz.
Ellos con su inmensa capacidad de leer medio juego de fotocopias por semestre
le dieron el sí al tétrico ridículo.
martes, 4 de octubre de 2016
Los sujetos de moral restringida
El
NO al plebiscito fue un falso
positivo de Santos a las Farc.
La
paupérrima Farsolandia aún no sabe que pueblo la atropelló. La bandera del
ridículo ondea sobre el asta del fracaso, único escudo capaz de enarbolar su
mediocridad vergonzosa.
Por
orden de reparto, los actores de la cobardía feroz fueron:
Juanpapanatas,
el mayordomo de la decadencia, no ahorró mermelada electoral para untar
conciencias de doble servicio en la cocina de la Casa de Rapiño. La torta de
su delito lo indigestó.
Los
encuestadores, diseñadores de la mentira, deberían tomar un curso de pitonisas
porque sus vísceras de mercenarios hieden a sapos destazados.
Los
periodistas de los medios prepagados deberían tomar clases de actuación. El
cambio rápido de una máscara no debe mostrar la cara de granujas asombrados. Se
les cayó el libreto y cual títeres manoseados por un ventrílocuo ebrio por
inhumana democracia improvisaron un elogio a la miseria.
Los
asesores jurídicos, las eminencias grises del soborno, con su habitual
ignorancia sobre jurisprudencia se quedaron balbuceando incoherencias de
cadáveres ideológicos sobre la sepultura de sus códigos adulterados por la
gusanera de sus babazas.
Y
los jóvenes, de llantos y gritos tricolores, armaron berrinche de gomelos en
una comedia donde la estúpida banalidad logró un punto aparte en los renglones
del flagelo de las alcahuetas contra la voracidad de la civilización.
Tiranos
de Farsolandia, por caridad con las rameras de la Calle no más conspiraciones
políticas entre sicarios y payasos.
martes, 20 de septiembre de 2016
El sí por el no
Don
Farcsantos sería tan gentil de explicarle al país de la pobre viejecita si los
tres millones de hectáreas del Fondo de Tierras, según su acuerdo de pachorra capítulo 1 punto1.1.1. (Pág. 11), comienza con los latifundios del Hato La Libertad y el Hato El
Recreo de los hijos del ejecutivo en el gobierno de López M.
Mientras
sus esbirros le averiguan de qué le estoy hablando, le cuento que no se
encontró mención alguna en la constitución del contubernio Santos-Timochenko
sobre cuando comienza la paz entre los siguientes factores de desdicha y
violencia.
Entre
los corruptos (su mermelada) y el erario.
Entre el clientelismo y la gran vagabunda, la
democracia.
Entre
el doctor soborno y doña Inocencia de Campo.
Entre la colombianada y la civilización.
Entre
la academia y la venta semestral de títulos profesionales.
Entre
el folclorismo dominical y la identidad nacional.
Entre
el salario de los esclavos y la productividad.
Entre
la mafia vernácula (rosca) y la
creatividad.
Entre
el legalismo y el sentido común.
Entre
el gamonalismo y el liderazgo económico. Entre la marrulla y la inteligencia. Entre el contrabando y la
exportación.
Juanhampa,
le informo que hace 235 años a los comuneros les entregaron un acuerdo
legalizado y firmado por el fraude. Desde entonces los procesos de pacificación
destilan guerras. Así que no se atortole
por el no.
martes, 30 de agosto de 2016
Auxilio, socorro, ya viene la paz…
El
camarada guerrillero está de plácemes. Él presidirá, con sus efebos, el desfile
lúgubre de su intimidad con el Estado. En el Capitolio lo aguarda la comunidad
del anillo con sus bayonetas caladas para
que repartan cu…rul.
El
carnaval de los sodomitas izará la bandera de la desgracia en el reino de los
corruptos. La paupérrima patria alcahueta estará agonizante. Las vísceras del
mortecino quedarán abiertas para que los augures del pillaje vaticinen el
fraude electoral de un plebiscito, el insulto miserable del escándalo. Sí, ya
viene la miseria arrendada por Juan, el enmascarado, a las farc. La ramera llega
colmada de infamias lista para asesinar las cóleras de sus infelices víctimas
cuyos ignotos cadalsos se pudren en la manigua.
La
matanza se asustó y se desertó porque esta paz trae disparos a muerte. La
servidumbre de sus lagartos logró con sus lenguas bífidas redactar un contrato
de intrigas contra la espalda de un cotero inclinado llamado Cocalombia. La paz
apuñaló a la verdad. La esperanza moral quedó bajo una nacionalidad sin tumba.
La
hedentina de la isla cubana solo traerá un juicio de linchamiento al país, de
las modas ebrias y sin tregua. Él lo aplaudirá mientras le cambian las cadenas
por grilletes. Eso hacía en 1816 cuando el gran Pacificador, don Pablo Morillo,
fusilaba tinterillos con vocación pedagógica. Lástima que se le escapó el
Santander y la peste legalista cundió.
La
señora de las tres letras, el ídolo de los sofistas, cual suripanta corsaria
deshonrará el lenguaje de la mentira con sus discursos de espectáculo oscuro. La
paz, atornillada a la más abyecta fatalidad de los sepultureros, verá la entrada
triunfal de los chacales al horripilante
foso del Congreso. Entonces volverá la guerra en paz como le gusta a los
terroristas, que huirán con las piernas entre el rabo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


