jueves, 3 de julio de 2014

Tragedia amazónica



Lo peor que le puede pasar este viernes al fútbol es que la Selección de Pekerman gane…

Porque ese acto criminal de la tara muisca no será la consecuencia superior de un juego sino la venganza trapera contra el patrón del continente… goleada por la espalda de la mediocridad carioca… una canallada similar al 5-0 contra la Argentina

Además, la mortandad de indios embotinados será proverbial. Ritual de cafres trasmutados. Triunfo de la barbarie sobre la euforia. Y como si fuera poco la premeditación del delito deportivo tendrá su titular de sangre: “Control ecológico de la plaga embrutecida”.

La prepagada prensa de los periodistas, amarillos y amarillistas, convertirán automática al onceno en campeón mundial 2014, 2018 y 2022. La respuesta del equipito será una colombianada digna de un registro coprológico. En la semifinal va ganando uno cero, pero en los últimos segundos del tiempo extra hacen un autogol. Se van a las penas máximas y quedan por fuera de la final… Es la autonomía plena del derecho al fracaso… Oh júbilo inmoral, oh mortandad ebria de embuste y guaro…

Santa Rita, Patrona de los Imposibles, líbranos del triunfo sicótico. La enjalma de la derrota, herencia de Maturana, es el mejor remedio para el vómito negro o fiebre amarilla…




jueves, 26 de junio de 2014

“…y empieza a presentirse de la epopeya el fin…”



Amigos, por favor ayuden a Farsolandia que sufre de una aguda fiebre amarilla

Si la selección de Fútbol de Pekerman (léase bien Pekerman y no de Colombia porque es más criollo un ornitorrinco con pasaporte sueco) le gana a un equipo medianamente decente como Uruguay probablemente lo espere Brasil en cuartos… y hasta ahí se nos enfrió la mazamorra.

Entonces ruego el favor de transmitir, vía redes sociales, lo siguiente:

Señor hincha del furor cervecero.

1. El pabellón nacional no es para sonarse lo mocos, ni para secarse el sudor del cogote ni para usarlo de taparrabos ni mucho menos para torear a los trasmilenios.

2.  Traten de no poner a parir a sus barraganas trillizos dos veces por año.

3. La idea es no matar a cadena de bicicleta a su inquilino deudor.

4. La harina, la espuma y los miados de balcón producen caspa. No usarlos como aditivos del delirio enardecido.

5. Tampoco es aconsejable masajearle las nalgas al jefe, ni a la moza del patrón.

6. Y por favor no bautizar a los futuros hijos de esta patria ensangrentada con nombres como: “Steve Brazuca”,  Jeisón Fuleco, ni Yasbledy Garota…

7. No olviden que después del desenguayabe mundialista vienen todos los horrores de la “pazubana y entonces es mejor ser un indio embrutecido por un balón que un bolón entelerido.

8. Y la amante del gallo, es decir la Polla, de mi corral  dice que la fiesta de las pelotas quedará así. 1. Brasil. 2. Alemania. 3 Argentina. 4 Holanda… que vaina jodida ya me contaminé del maleficio amazónico.


sábado, 14 de junio de 2014

La ebriedad en el zoológico



La gusanera de la res-pública esta ahíta de ejercer su derecho  voraz a la coprofagía.

La conciencia entelerida del impulso pavloviano mueve a Farsolandia. Ella, casquivana de coqueteos mortuorios, levanta el estandarte de su horizonte agónico. El jumento enjalmado goza del látigo de la idolatría extraviada: Fútbol y elecciones. Juerga lúgubre.

La dupla de la bacanal estalla. La persigue el furor de los gentíos. El vocerío cavernícola de la horda impone su insulto a la civilización. La calumnia y el doctor Soborno copulan en una orgia de filibusteros.

Tiembla la turba saciada. La mueve el lúpulo fermentado en los trapiches de la desdicha. Bufido espantoso. Efervescencia de la utopía desfigurada.

El sentimentalismo chauvinista se desboca. Se impone la fiera en la lejana adulación de la manigua. El furor sudoroso del simio desencadenado escapa. La electrizante multitud de los tarmanganis edifica su cadalso. Marcha feroz del vicio conspirador.

La ignominia de los pigmeos alebrestados se agiganta ante la marea del embuste. Los inunda un charco de estiércol electoral.

La inmensa intoxicación del delirio, en vértigo perverso, los arrea. El placer libertino del engaño alumbra los estertores de la chusma. Alucinación de la estulticia, juego de hetairas.

El catafalco está listo. La patria, nula y lisiada, bajará tranquila al sepulcro donde el corruptor insolente la usará como la letrina de la democracia.


jueves, 12 de junio de 2014

El festín de los espectros



Las heces del zorro se escriben con u porque en la ortografía del crimen los falsos positivos se firma con una equis.

La atávica desgracia entró en su recta final. El zorrillo fétido se escapó de una feria de tinieblas obscenas. Miente porque no huyó, se eclipsó. Se camufló de bandolero inofensivo. Fue contagiado por la diatriba ponzoñosa de su deforme patrón.

Mientras el saltimbanqui abyecto lucha feroz por los potreros de Farsolandia, el ubérrimo senador está cavilando como ampliar el surco de dolores que dejó la nefasta noche de su dictadura fanfarrona.  El mandamás de la tragedia ruge venganzas contra su crío, el usurpador de los Santos.

La dupla de la autocracia sombría acecha. Tiemblan indignados ante el rencor fatigado de sus palideces cadavéricas. Dúo  aberrante de los trazos hiperbólicos. Simples concubinas del sicario.

Los une la fuerza fulgurante de la condenación. Sus naturalezas solo pueden fraguar patíbulos de repugnante crueldad. Son el prodigio de la traición… Verdugos fanáticos.

Hieden a mentira. La maldición de sus vísceras vuela bajo el siniestro aleteo del hombre-buitre. Los aguarda la inmensidad de lo horrible, el destierro de la historia.

Ellos transcriben la biografía del desastre. No tienen alternativa. Son dos monstruos en convulsión de sangre. Perversos vagabundos de las comarcas del terror.

Juntos alquilaron, para la patria agonizante, una fosa que feriaron entre bárbaros alucinados. El basilisco bicéfalo quiere negociar el sepulcro de la paz para comprarle una caverna a su cánido carnicero, el cómplice de sus conspiraciones.





lunes, 9 de junio de 2014

El sepulturero de la guerra



El mayordomo de Farsolandia grita enardecido paz sobre las tumbas de un país corrompido. Su saliva ponzoñosa aglomera al tumulto en su escenario de sombras, deformidad grotesca de la demagogia. Él suplica ejecutar la condena horrible del tirano comunista. Pide ser alimentado con las sobras de los carroñeros. Oscura debilidad del orate extorsionado por el molde del populismo.

Las urnas, refugio desesperado del vicio electorero, son el ataúd de la conciencia. Lugar donde el sofista legaliza el engaño. Victoria del fraude.

Los corifeos de su campaña reptan. Sus gargantas insolentes vitorean la monarquía de la miseria. Sus hediondas túnicas de lacayos se inclinan ante la catástrofe del homúnculo cubano.

La fiebre amarilla, ideología pútrida, arrastra con el fanatismo de su ignorancia a las bestias de cabestro. Inflexibles y fatídicos vitorean delirantes a los signos más viles del averno, la hoz y el martillo.

Paz es el nombre del soborno con sabor a mermelada. Las nupcias del rapaz contra el erario se preparan para el saqueo en la revuelta de los chacales. La euforia de su mal inocula el germen de la paz que se negoció en un burdel del Caribe bajo la alevosía de un campamento de forajidos.

La debilidad moral irá a depositar su voto en la cloaca de la cleptocracia para premiar la dictadura de la mediocridad. Yugo encallado en el lomo del pueblo servil.

Él, el déspota histórico, entonará el himno de las cortesanas ante el trono irreductible de la Patria adúltera. La corrupción no capituló. La complicidad encadenada a la fraternidad del crimen triunfó sobre la verdad asesinada por una dupla infame de sicarios, las urnas de la paz.


miércoles, 4 de junio de 2014

Amigos, a la sala de redacción de Farsolandia llegó un documento que ruego el favor de hacer circular entre el rebaño de eunucos que pastorean este lote.

El circo de los farsantes.

El mismo dado es lanzado de nuevo, como el suplicio de Sísifo, para volver a caer sobre su única y fatídica cara, la cara de una farsa llamada Colombia. Un inframundo travesti que se disfraza de engaño, para creerse país. Una cloaca por vocación que desde la creación fue condenada al fracaso. Y no por sus instintos, ni sus riquezas o su belleza paradísiaca, ni tampoco por los puñados de inocentes ciudadanos anodinos que ven como los devoran los demonios que pare repetidamente la entraña de su mal eterno.

Esta trenza de tierra se condenó porque no se fatiga de criar protervos engendros que desde la más tierna infancia aprenden de la mano de sus padres (padres de la patria) a urdir contubernios para manipular, robar, engañar, pisotear, tender trampas y saquear riquezas y conciencias. Aquellos ángeles del mal están amparados por un sistema que nace históricamente y per sécula en la tenencia de la tierra y los recursos económicos, pasa por la política, por los medios -prostitutas del poder (pertenecientes al poder económico o político)-, y los líderes de las iglesias, que en su inocencia institucional pro cristiana son ultrajadas por las mismas enredaderas del mal y terminan sirviendo al capataz de turno, que alimenta con sevicia innata la toxicidad del cada día en Farsolandia. Tampoco se escapan de este aval para el fiasco permanente, millones de habitantes de todos los estratos y pelambres, que sin recato se creen buenos, pero cada día alimentan a esos cancerberos y luego se lavan las manos… sino, de dónde salen 6 millones de votos….

El país democrático, que ingenuamente cree que existe, se sumerge en las hordas informativas sobre las elecciones venideras. Que el uno desnudó la inmoralidad del otro; que el otro halló el lado oscuro de su competidor... y el colombiano ahí, con su ingenuidad violada y con sus genes de  mil años de odio hirviendo. Alrededor de 20 guerras civiles y un sinfín de actos de horror contra sí mismos no se ruborizan, sino que se expresan por uno u otro de los candidatos.

Otros, pocos, muy pocos, hastiados, miramos desde la ventana con los brazos cruzados la piscina de excremento donde nada el futuro, el nuestros y el de los hijos de la patria venidera. Algunos creen que los columnistas son independientes (si lo fueran, no escribirían en los medios del sistema, aunque algunos hacen intentos decorosos....); que los medios buscan el equilibrio; que los opinadores reconocidos no tienen vínculos ocultos; que las instituciones cumplen a trancas y mochas con su deber.... Y al tiempo se resisten a aceptar, por cursi, la idea de una conspiración en la que todos aquellos engendros son uno mismo, UNO solo que  lleva las riendas del destino en las fauces de su más oscura manipulación.

Otros tantos no votan, haciéndose cómplices inútiles que no aceptan cargos. Revolviendo el caldo bacteriano de nuestra orgánica desgracia.
El voto en blanco no sirve porque los Santos y los Zuluaga desde hace 200 años decidieron que fuera así. Y una consciencia individual limpia tampoco aporta.

La izquierda en Farsolandia no es más que un aleteo de universitario pobretón. Esos que se fueron a la selva para tender emboscadas al propio pueblo del que emergieron, quiebran sus conciencia con facilidad al primer millón o al primer cargo público, cierto Gustavo? Y el resto, comunistas multimillonarios... que fácil armar embelecos con los bolsillos llenos.

Todo juega en contra. El destino fatídico se burla de lo que parece, pero no es. Y ellos, los mal paridos, caminando de nuevo sobre la proclividad al fracaso, se sientan en las gradas de un circo donde 47 millones de payasos hacemos las delicias de estos espectadores farsantes que pagan el espectáculo desde hace dos siglos. Al final, todos regresarán a sus mansiones- madriguera a regodearse, cogerse la nalga los unos a los otros y a reír del pobre espectáculo que les ofrecimos. En 4 años serán otra vez amigos y mozas, compadres y aliados, contradictores dicharacheros con su asta viril lista para ensartarla en el travesti de nuevo.   

Y uno aquí, hablando basura, como si sirviera de algo.


miércoles, 21 de mayo de 2014

Yo creo que no creo




Yo creo que votar es apoyar la corrupción.
Yo creo que no votar es apoyar el fraude.
Yo creo que la guerra es mejor que la paz a la cubana.
Yo creo que Colombia fracasará en el mundial de garotas.
Yo creo que la movilización social solo produce pecueca.
Yo creo que cualquier TLC significa “Te Levantaré del Cogote”.
Yo creo que trabajar en este país es la ofensa de los esclavos.
Yo creo que los noticieros son el caos de la silicona.
Yo creo que una desgracia vale más que mil promesas políticas.
Yo creo que el Twitter atrofia el Área de Broca.
Yo creo que el “osea, márica y una carita feliz” es el discurso más elevado de nuestra juventud.
Yo creo que a este lote todavía le queda mucha tierra y agua para regalarle a los gamonales vecinos…

Yo creo que el país de la pobre viejecita seguirá siendo la eterna y amada Farsolandia en carnaval electoral.

Yo creo que si usted llegó hasta este renglón me estará diciendo apátrida… y saldrá a votar el domingo.

Yo creo que si cambiamos se acaba el circo nacional y eso es pavorosamente aterrador porque llega la civilización… y esa vaina no se puede tolerar porque si no tenemos problemas con que nos divertimos…


Que viva Farsolandia, la quejumbrosa.

sábado, 3 de mayo de 2014

Prisión para la libertad de prensa

Hoy, día mundial de la Libertad de Prensa, habrá que hacerle un monumento de campo de concentración a los medios masivos de incomunicación de Venezuela, Cuba, Nicaragua y Ecuador, patrocinadores de la Revolución de los Miserables. El vicio carroñero de sus sofismas alimenta a los tiranos de la manigua.

Y a doña Farsolandia, alias Colombia, habrá que prepararle un hospital de guerra para que pueda parir su fraude electoral en el quirófano de la paz a la cubana.


En síntesis, el periódico de hoy cumplirá con su función de ente fomentador de la alta cultura bromatológica: madurará los aguacates del almuerzo… Mientras que Maduro y Castro lo usarán como pieza higiénica de sus tareas escatológicas. 

sábado, 19 de abril de 2014

el relato naufragó

Por fin el mexicano García Márquez dejó descansar a la literatura mamerta

martes, 11 de febrero de 2014

En Farsolandia andan de fiesta porque llegó el bochinche electoral... lo que ya olvidaron es que la reelección  es la dictadura de la democracia.