martes, 23 de octubre de 2018
viernes, 20 de julio de 2018
Las asentaderas untadas de Mockus
El Antanas, mezcla rara
de payaso y guaricha de feria, piensa y habla con el culo.
La despreciable criatura,
injerto defectuoso del comunistoide amamertado, le puso sus posaderas al fotógrafo
de turno. La conducta esquizofrénica, propia de una cabaretera ebria, indicó un
retorno al primitivo encanto de la negación neuronal. El saltimbanqui de lupanar,
cuyo extinguido sistema de pensamiento solo procesa el primer acto prosaico de
las cucarachas, la cagarruta, volvió a su estercolero político.
La radiografía moral de
su vacío es clara. Solo muestra un sieso sucio.
Pobre pisco, como dirían
los cachifos de antaño, porque sus pálidas y decrepitas nalgas merecen un castigo
digno del furor persa de don Jerjes, el que mando a azotar el Helesponto.
Aquí solo habrá memes, asco
y un registro mundial de burlas contra el orate suelto en el Congreso de Farsolandia,
la del culo pelado.
Lo grave del grotesco
asunto de las asentaderas es que se convertirá en un ano de recto orificio
legislativo. La zona oscura del parlamentario indicará la ruta de su democracia.
La grosería de su
asquerosa gesta anal seguramente encontrará un fabricante de papel higiénico
que patrocine sus discursos de esfínter atrofiado.
Quiera Vulcano mandar
fuego sobre el trasero del mequetrefe cuyo mayor signo de comunicación es una cloaca
pútrida como su andante estupidez…
En su defecto se
suplica que alguna autoridad competente lo abofetee con furia escuelera, es decir
que le zampen una nalgada para que le duela la cabeza.
Triste y criminal episodio
el del ful-ano.
martes, 26 de junio de 2018
domingo, 27 de mayo de 2018
¿Por qué llora la Petronila?
Por Julio Ricardo Castaño Rueda
Las bestias carroñeras solo son astutas para robar cadáveres
y por esa tara de fieras brutas siempre será fácil envenenarlas. El atributo de la hembra mañosa declinó ante su
vicio, proclive por la estupidez y el caos.
Por eso perdió Petronila. Le envenenaron el cebo con
democracia… Y cayó en su propia ratonera.
Hay que explicárselo porque la menguada capacidad de la raposa para procesar alimentos sanos la indigesta.
Las cuentas de Farsolandia, que no gusta de monseñor Uribe, pero
que es más goda que don Laureano, son claras.
Voto en blanco contra Petronila
Voto del callejero. Contra Petronila
Voto de babas llenas. Contra Petronila
Voto de fajado. Contra Petronila.
Voto de otros lagartos. Contra Petronila.
Pobre Petronila, se necesita ser una subespecie tropical de
animal comunista para no entender que Colombia será resabiada, pero jamás “babiada”…
Y el voto de 21 departamentos por su alteza real, el gran Duque,
significa que la alimaña necrófaga perdió su guarida y los buitres revolotean
sobre ella…
jueves, 12 de abril de 2018
Pasión por el miedo y el hambre de odio
Por Germán Leonardo Fernández P.
Enero 5 de 2018
Juan Papanatas, como lo bautizó mi colega Julcas, no solo descubre el agua tibia, con aquello de que estamos enfermos en la psique, sino que hace saltar a los orates de siempre, en torno a los temas del país nacional.
Por un lado, no es un tema colombiano, es global, o pregunten en el
vecindario (el universo y la universa de Maduro y sus venezolanos; El caos de
Lenin y sus amigos-enemigos; PPK y su orto herido por el mástil viril de
Odebrech… o España…USA…Puttin reelecto… Mugabe… ISIS…), pero para efectos
“reales”, vamos a la genética nacional.
Muchos vestimos de autoengaño la famosa paz, aunque en el fondo no
podíamos esconder en nuestras almas y diálogos interiores las verdades, basadas en los hechos. Las “Far”, hato
de ignorantes y también de inteligentes y hábiles hampones, no iban a entregar
un negocio de millones de dólares por mes, ni la infraestructura de sus
oscuridades. Como lo prueban los informes locales y globales luego de un año de
“la Paz”… Por eso hoy nadamos en la piscina de mierda que es la coca.
Un acuerdo donde el punto uno era darle oportunidad a los pobres del
campo…. A ver, a ver… de cuando acá, el sistema que ha sodomizado con aires
esclavistas a estas gentes iba a permitir un mundo sin aquel vicio… Eso no iba
a pasar, no pasa, y no pasará.
Como este mismo opinador lo pronosticó hace 8 años, la única garantía
con Santos es la traición. Así como está garantizado que con Uribe sólo hay
apertura de las puertas del infierno y de todos los pecados del estado
corrupto, asesino y protervo. Dos pólizas de garantía que siguen vivas hacia lo
venidero… porque no se necesita a Santos o a Uribe, ellos son sólo los dos más
que marcaron el turno en el reloj de nuestra historia patria. Ahí ya están los
otros y sus hijos y sus nietos y sus amigos y su rosca…
Y en el medio de todo, el monstruo de los matices, subyugado por el
moderno imperio del egoísmo avivado por el mileinalismo y sus redes… sociales.
(“solo yo tengo la razón y todos deben seguirme”).
El monstruo perverso de Farsolandia, ese que habita en cada
abstencionista y en cada votante levanta sus alas, como el ángel de la muerte,
para quejarse, recriminar y desacreditar… y si no lo cree, siga leyéndome a mí,
que soy de los votantes…
Que el país se jodió en 1810, cuando los oligarcas locales le robaron al Rey sus tierras y posesiones... y usaron a los campesinos, como ahora o como siempre, como idiotas útiles… No, esa fue solo la fertilización de lo que somos y ya éramos.
Que todo se torció cuando luego del indulto y el proceso de paz el sistema aniquiló uno por uno a las Guerrillas del Llano y a Guadalupe Salcedo….No, eso ya eran frutos de la misma mata vieja.
Que la culpa es de los caníbales Caribes que aniquilaron pueblos de
Muiscas atarantados, tampoco… eso de lo que hablo, ya venía en la sangre que se
cultiva en este trópico.
Que fue la mezcla de aquel indio -malo y asesino que erradicó pueblos
enteros, matando niños, mujeres y guerreros- con el español surgido de la
cloaca social que mandó Su Majestad a conquistar el Nuevo Mundo y al que la
naturaleza irresponsable le sumó al negro africano, esclavizado, resentido,
mutilado y no menos nefario que sus otros dos co-ingredientes de nuestra
consciencia nacional… Bueno, quizás tampoco, pero sí es el alimento que no ha
terminado de saciar (Y ese ha sido el nutriente de nuestro discernimiento…) lo
que somos: odio, resentimiento, venganza, mentira… o… cómo somos un país muy
feliz, sino es por la capacidad de mentirnos.
Nuestra historia de bondad o construcción de tejido social real existe.
Que hay gente buena, mucha; pero no es la mayoría. Lo bueno que pasa en
Farsolandia ha sido insipiente al compararlo con el país de Mosquera y Obando,
de Ospina y su bogotazo, del contubernio del Frente Nacional, del Pastrana
inane, del Samper-8 mil, de Uribe falso positivo o Juan Papanatas, las Farc y
sus engaños. Este sigue siendo el universo de las BACRIM, de los evasores que
maman de los asalariados, de los corruptos invencibles, de la vecina hija de
puta que deja que el niño haga cuanta cagada se le ocurra en el vecindario… Ese
que nunca ha abandonado el odio, que se aferra tanto, tanto, que no sabe vivir
sin él. Ese que basado en los hechos
se hizo adicto al miedo y siente nostalgia
de guerra, porque no se halla sin ella; nunca nos enseñaron a no hacerlo.
No, no somos enfermos mentales, solo somos nuestra historia. La prueba es que
votaremos una vez más por el menos malo, simplemente para que no suba el otro,
al que odiamos.
Los buenos no se preocupen, seguirán sus vidas blancas en medio de esto
llamado patria.
martes, 30 de enero de 2018
El fraude preñó a la mentira
La gloria inmarcesible
de la farsa, que aspira a superar el sistema de los coprófagos venecos, ya
estrenó el año con una diarrea de miserias propias de una aldea de tarmanganis.
El puente de Chirajara,
construido con mermelada y cáscaras de huevones, se cayó como se cae la
esperanza en la cordura nacional. Los “ingeniebros”, felices con sus caras de palustres
aceitados por el soborno, mascullaron las disculpas de los famélicos morales.
Nada los inmuta porque
sus corazas de armadillos leprosos solo les sirven para tatuar la desvencijada
razón de los parásitos de la burocracia. En sus voces se escucha el antojo
singular de los gusanos, vivir de la carroña presupuestal.
Y ante el exceso de
carranga en gusanada, en el país de los chanchullos fétidos explotó la paz. Los
pacifistas del ELN, los sicarios de las Farc, iniciaron su festejo de horda
criminal con bombas contra las estaciones de Policía. Más muertos para escribir
el epitafio con el “balígrafo” de Santos-timochenko.
Lo peor del macabro
episodio fue la hedionda presencia de los reptiles políticos. Los basiliscos posaron con
su babaza de lagartos en la escena del crimen. Síndrome premenstrual de la fase
electoral. Los votos de la cadaverina eligen a los chacales que roerán el erario.
Y para cerrar con
broche de ruina, el mes de los sofismas con agüeros de revista, hay más
desgracias. Nuestros representantes del fracaso llegaron a la elite de la
derrota. Las nenas del balón fueron eliminadas del mundial de fútbol en Francia
por exceso de buen juego. Sus hermanastros, los mayores, se dedicaron a
escandalizar a las cabareteras del Boca Juniors y los tenistas de club sabanero
celebraron la desdicha del segundo puesto. Al ridículo le sumaron la hazaña de
los tontos, festejar el desastre. San Pinochet ven a salvarnos porque las
mentiras coquetean con el fraude de preñar a la boba patria con abortos del comunismo.
viernes, 13 de octubre de 2017
El crimen de la pecueca
Amigos,
cesó la horrible noche del vómito amarillo. La camiseta de los apátridas hiede
a infamia.
No
le basta a esa pandilla de emboladores de guayos con elevar el fracaso a la adulación
del ridículo. Esta vez el señor Falcao, cual sirvienta roñosa, se dedicó con el
hocico embozado, por la mano alcahueta, a negociar el fraude. Las guarichas
ajustaron un paupérrimo resultado con los peruanos. Clásico de narcos, especie
miserable de mercenarios.
La
otra Colombia, la que lleva el tricolor tatuado en el alma, no entiende porque
no han sido fusilados por la espalda él y su corte de bandoleros. Una cosa es
el derroche de chauvinismo entre calentanos embriagados de frustraciones y otra,
la abominable maldad de la traición a la Patria.
La
selección fracaso de fútbol no es -no puede ser- la embajadora taimada de la fechoría
untada de bárbara avaricia. Esa horda de mequetrefes no representa, con sus
vulgares comedias de rufianes en garitos de tahúres, la nacionalidad de un país.
Pero
en vano se gasta tinta. No pueden entender, son demasiados los golpes de balón
en sus testas huecas. Su sudor de esclavos, vendido para el delirio de las
masas embrutecidas por la cerveza, cumple con el oficio de las mulas adiestradas
para la coz brutal, el resabio de los semovientes.
Sus
mandíbulas, escupidoras de sofismas, babearon algo de su propia podredumbre:
Negociar la mediocridad de la esterilidad por la vergonzosa sombra de la
cobardía, en pago de la ignominiosa marca de la deshonra.
Señor
Falcao, estas líneas le envían un salivazo para su rostro de reptil.
viernes, 7 de julio de 2017
Colombia, leprocomio sin cura
Amigos,
¿cómo le explico a mi confesor que no puedo dejar de vociferar contra la miserable pantomima gubernamental
adiestrado por el delito para ejercer la mentira?
¿Cómo
le hago entender que la doctrina social de la Iglesia rechaza al comunismo? ¿Será que la carta
encíclica Divini Redemptoris del sumo
pontífice Pío XI sobre el comunismo ateo perdió su fascinante vigencia? (1937)
¿Qué
le digo al médico?, si sufro de una
variable editorial de la Hipopotomonstrosesquipedaliofobia
(temor a las palabras grandes) que me da nauseas incontenibles de devolver
atenciones encima de Juanhampa.
No
puedo comprender como el fiscal anticorrupción está preso por corrupto… San
Pablo Morillo, mi más amado Pacificador, tú el gran humanista decimonónico
resucita porque tu patria clama la benevolencia de tu paternal presencia...
Ni
siquiera intento imaginar cómo hizo un delincuente contumaz para oficiar como
obispo católico en las instalaciones del Icetex, durante más de seis meses.
Y
el mal empeora. Los recursos del Estado fueron despilfarrados atendiendo al
beato Timochueko mientras los pensionados reciben un acetaminofén para curarlos
de una cardiopatía severa.
Por
último, tengo una gragea atragantada en el alma. El santo padre Francisco no
visitará el Santuario Mariano Nacional de Nuestra Señora del Rosario de
Chiquinquirá porque las directivas de la Conferencia Episcopal
Colombiana están convencidas de que el “mamertismo comunistoide” es parte del
Evangelio de Cristo.
Doctor,
¿hay algún remedio contra el suicido histórico y moral?
miércoles, 3 de mayo de 2017
martes, 14 de febrero de 2017
El socio del delito
Juanhampa
entró al selecto grupo de Odebrechet (Organización de estafadores brasileños radicados
en Colombia y la
Hispanoamérica tramposa).
La
caída del rufián enmascarado hace el ruido propio de los lagartos asoleados
cuando la carroña flota sobre la espesa nata del caldo presidencial. El
sancocho hiede a mentira.
No
podía ser otra la olla podrida porque cuando a un oligarca criollo le da por jugar al “chegüevara” el
ave carroñera, del escudo nacional, se fuga para no ser golpeada por el fajo de
dólares. Soborno que le compulsa copias al archivo nacional del fraude.
El
plutócrata decadente es la decepción hecha trampa. Es la floración extraña del esquirol
que, con un gesto de burla a la ubre manoseada, diseña la otra estafa para el brazo
irregular del poder.
Grita
su inocencia de simio enajenado y pide que lo investigué el Consejo Nacional de los Juguetes. Comienza la orgía
absorta e invisible de las preclusiones. Es la hilera sucesiva del amazónico embuste.
La
mascarada de sus vicios sensoriales invierte en la rapiña de la gusanera preelectoral.
El cómplice de la paz prepagada, vive desvelado cual suripanta en carnaval.
Aguarda
agazapado… Y se levanta alevoso para saciar su sed de peculados. El burdo carcamán
patrocina los retozos de la democracia zurda, marihuana y marxismo, mientras se
fuma el futuro vial de la aldea esquinera.
Solo
falta que a su compinche, la anquilosada Isabelita segunda, le de por entregarle
el título de “sir”, como hicieron sus antepasados con el pirata Drake. Dando
origen al síndrome universal de Odebrecht, la oligarquía al servicio del
crimen.
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