miércoles, 31 de julio de 2019
viernes, 7 de junio de 2019
El pacificador de los rábulas
miércoles, 13 de febrero de 2019
Hidrofango
Los ingenieros de la calamidad lograron superar la cota de la mediocridad nacional.
La empresa Estupidez, Pernicia y Mortecino (EPM) hundió el remanso del río Cauca
en una enorme alcantarilla.
La debacle de la truhanería vendió el lote a la crueldad de la emboscada
contra natura. El crimen ecológico edificó un monumento a la corrupción, escándalo
de forajidos.
Consumado el infortunio, las raposas y sus meretrices jurídicas sepultarán
la verdad con garlanchas de normatividad. El aceite de la ilegalidad, el delirio
del soborno, la embalsamará.
Ya está lista la bacanal de la avaricia para que los buitres de la aldea se
regodeen de inmundicia. Sus buches quedarán ahítos de coimas por defender a los
pérfidos responsables de un acto de pandilleros. Ellos gastaron el presupuesto infame
de su esterilidad en una represa de muerte.
El pueblo resabiado, en su surco de dolores, pagará por generaciones el
holocausto de una tiranía alquilada al saqueo: “Hecho en Farsolandia”. La patria
de mendigos vivirá de su descalabro moral por ser la potencia de la imbecilidad
resumida en la frase de la decadencia: “Nos las sabemos todas”, principio de la
catástrofe premoderna.
En síntesis, el redactor implora la benigna intercesión de su santo de cabecera,
el pacificador don Pablo Morillo, glorioso edificador de patíbulos, que expresó:
“En esta parte de América, los venezolanos son los que hacen y mantienen la guerra
de insurrección porque en la Nueva Granada solo hay una plaga de leguleyos hojeando
códigos para promover enredos”.
lunes, 21 de enero de 2019
jueves, 25 de octubre de 2018
martes, 23 de octubre de 2018
viernes, 20 de julio de 2018
Las asentaderas untadas de Mockus
El Antanas, mezcla rara
de payaso y guaricha de feria, piensa y habla con el culo.
La despreciable criatura,
injerto defectuoso del comunistoide amamertado, le puso sus posaderas al fotógrafo
de turno. La conducta esquizofrénica, propia de una cabaretera ebria, indicó un
retorno al primitivo encanto de la negación neuronal. El saltimbanqui de lupanar,
cuyo extinguido sistema de pensamiento solo procesa el primer acto prosaico de
las cucarachas, la cagarruta, volvió a su estercolero político.
La radiografía moral de
su vacío es clara. Solo muestra un sieso sucio.
Pobre pisco, como dirían
los cachifos de antaño, porque sus pálidas y decrepitas nalgas merecen un castigo
digno del furor persa de don Jerjes, el que mando a azotar el Helesponto.
Aquí solo habrá memes, asco
y un registro mundial de burlas contra el orate suelto en el Congreso de Farsolandia,
la del culo pelado.
Lo grave del grotesco
asunto de las asentaderas es que se convertirá en un ano de recto orificio
legislativo. La zona oscura del parlamentario indicará la ruta de su democracia.
La grosería de su
asquerosa gesta anal seguramente encontrará un fabricante de papel higiénico
que patrocine sus discursos de esfínter atrofiado.
Quiera Vulcano mandar
fuego sobre el trasero del mequetrefe cuyo mayor signo de comunicación es una cloaca
pútrida como su andante estupidez…
En su defecto se
suplica que alguna autoridad competente lo abofetee con furia escuelera, es decir
que le zampen una nalgada para que le duela la cabeza.
Triste y criminal episodio
el del ful-ano.
martes, 26 de junio de 2018
domingo, 27 de mayo de 2018
¿Por qué llora la Petronila?
Por Julio Ricardo Castaño Rueda
Las bestias carroñeras solo son astutas para robar cadáveres
y por esa tara de fieras brutas siempre será fácil envenenarlas. El atributo de la hembra mañosa declinó ante su
vicio, proclive por la estupidez y el caos.
Por eso perdió Petronila. Le envenenaron el cebo con
democracia… Y cayó en su propia ratonera.
Hay que explicárselo porque la menguada capacidad de la raposa para procesar alimentos sanos la indigesta.
Las cuentas de Farsolandia, que no gusta de monseñor Uribe, pero
que es más goda que don Laureano, son claras.
Voto en blanco contra Petronila
Voto del callejero. Contra Petronila
Voto de babas llenas. Contra Petronila
Voto de fajado. Contra Petronila.
Voto de otros lagartos. Contra Petronila.
Pobre Petronila, se necesita ser una subespecie tropical de
animal comunista para no entender que Colombia será resabiada, pero jamás “babiada”…
Y el voto de 21 departamentos por su alteza real, el gran Duque,
significa que la alimaña necrófaga perdió su guarida y los buitres revolotean
sobre ella…
jueves, 12 de abril de 2018
Pasión por el miedo y el hambre de odio
Por Germán Leonardo Fernández P.
Enero 5 de 2018
Juan Papanatas, como lo bautizó mi colega Julcas, no solo descubre el agua tibia, con aquello de que estamos enfermos en la psique, sino que hace saltar a los orates de siempre, en torno a los temas del país nacional.
Por un lado, no es un tema colombiano, es global, o pregunten en el
vecindario (el universo y la universa de Maduro y sus venezolanos; El caos de
Lenin y sus amigos-enemigos; PPK y su orto herido por el mástil viril de
Odebrech… o España…USA…Puttin reelecto… Mugabe… ISIS…), pero para efectos
“reales”, vamos a la genética nacional.
Muchos vestimos de autoengaño la famosa paz, aunque en el fondo no
podíamos esconder en nuestras almas y diálogos interiores las verdades, basadas en los hechos. Las “Far”, hato
de ignorantes y también de inteligentes y hábiles hampones, no iban a entregar
un negocio de millones de dólares por mes, ni la infraestructura de sus
oscuridades. Como lo prueban los informes locales y globales luego de un año de
“la Paz”… Por eso hoy nadamos en la piscina de mierda que es la coca.
Un acuerdo donde el punto uno era darle oportunidad a los pobres del
campo…. A ver, a ver… de cuando acá, el sistema que ha sodomizado con aires
esclavistas a estas gentes iba a permitir un mundo sin aquel vicio… Eso no iba
a pasar, no pasa, y no pasará.
Como este mismo opinador lo pronosticó hace 8 años, la única garantía
con Santos es la traición. Así como está garantizado que con Uribe sólo hay
apertura de las puertas del infierno y de todos los pecados del estado
corrupto, asesino y protervo. Dos pólizas de garantía que siguen vivas hacia lo
venidero… porque no se necesita a Santos o a Uribe, ellos son sólo los dos más
que marcaron el turno en el reloj de nuestra historia patria. Ahí ya están los
otros y sus hijos y sus nietos y sus amigos y su rosca…
Y en el medio de todo, el monstruo de los matices, subyugado por el
moderno imperio del egoísmo avivado por el mileinalismo y sus redes… sociales.
(“solo yo tengo la razón y todos deben seguirme”).
El monstruo perverso de Farsolandia, ese que habita en cada
abstencionista y en cada votante levanta sus alas, como el ángel de la muerte,
para quejarse, recriminar y desacreditar… y si no lo cree, siga leyéndome a mí,
que soy de los votantes…
Que el país se jodió en 1810, cuando los oligarcas locales le robaron al Rey sus tierras y posesiones... y usaron a los campesinos, como ahora o como siempre, como idiotas útiles… No, esa fue solo la fertilización de lo que somos y ya éramos.
Que todo se torció cuando luego del indulto y el proceso de paz el sistema aniquiló uno por uno a las Guerrillas del Llano y a Guadalupe Salcedo….No, eso ya eran frutos de la misma mata vieja.
Que la culpa es de los caníbales Caribes que aniquilaron pueblos de
Muiscas atarantados, tampoco… eso de lo que hablo, ya venía en la sangre que se
cultiva en este trópico.
Que fue la mezcla de aquel indio -malo y asesino que erradicó pueblos
enteros, matando niños, mujeres y guerreros- con el español surgido de la
cloaca social que mandó Su Majestad a conquistar el Nuevo Mundo y al que la
naturaleza irresponsable le sumó al negro africano, esclavizado, resentido,
mutilado y no menos nefario que sus otros dos co-ingredientes de nuestra
consciencia nacional… Bueno, quizás tampoco, pero sí es el alimento que no ha
terminado de saciar (Y ese ha sido el nutriente de nuestro discernimiento…) lo
que somos: odio, resentimiento, venganza, mentira… o… cómo somos un país muy
feliz, sino es por la capacidad de mentirnos.
Nuestra historia de bondad o construcción de tejido social real existe.
Que hay gente buena, mucha; pero no es la mayoría. Lo bueno que pasa en
Farsolandia ha sido insipiente al compararlo con el país de Mosquera y Obando,
de Ospina y su bogotazo, del contubernio del Frente Nacional, del Pastrana
inane, del Samper-8 mil, de Uribe falso positivo o Juan Papanatas, las Farc y
sus engaños. Este sigue siendo el universo de las BACRIM, de los evasores que
maman de los asalariados, de los corruptos invencibles, de la vecina hija de
puta que deja que el niño haga cuanta cagada se le ocurra en el vecindario… Ese
que nunca ha abandonado el odio, que se aferra tanto, tanto, que no sabe vivir
sin él. Ese que basado en los hechos
se hizo adicto al miedo y siente nostalgia
de guerra, porque no se halla sin ella; nunca nos enseñaron a no hacerlo.
No, no somos enfermos mentales, solo somos nuestra historia. La prueba es que
votaremos una vez más por el menos malo, simplemente para que no suba el otro,
al que odiamos.
Los buenos no se preocupen, seguirán sus vidas blancas en medio de esto
llamado patria.
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